BERLÍN-ATENAS-WASHINGTON.- La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, rechazaron ayer una hipotética salida de Grecia de la zona del euro, según comunicó el gobierno germano tras una conversación telefónica a tres bandas con el jefe del Ejecutivo griego, Giorgos Papandreou. En la conversación de 20 minutos de duración, Merkel y Sarkozy se mostraron "convencidos de que el futuro de Grecia está dentro de la zona del euro". Instaron a Atenas a implementar de manera estricta y efectiva las reformas planteadas dentro del multimillonario plan de salvamento aprobado por la Unión Europea (UE) y el FMI, indicó el comunicado oficial. "Esto es una condición para el pago de tramos futuros del programa", se afirmó en la declaración.

Por su parte, Papandreou prometió que su gobierno actuará con "decisión absoluta" para impulsar todas las medidas necesarias para aplicar en su totalidad las reformas a las que se ha comprometido el país y que incluyen un duro plan de ahorro. Merkel y Sarkozy explicaron que más que nunca es imprescindible aplicar por completo las decisiones de los jefes de Estado y de gobierno de la zona del euro del 21 de julio a fin de garantizar la estabilidad y devolver a la economía griega a la senda del crecimiento. "El éxito de la adaptación de Grecia reafirmará la estabilidad de la zona del euro", indicó el comunicado.

Por otra parte, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo que la economía global había entrado en una nueva zona de peligro y que Europa, Japón y Estados Unidos necesitan tomar decisiones difíciles para evitar empujar al planeta a una recesión.

"Si Europa, Japón y Estados Unidos no pueden enfrentar las responsabilidades, no sólo se arrastrarán ellos mismos, sino que a la economía global", señaló. "Ellos han postergado demasiado tiempo la toma de decisiones difíciles, estrechando las opciones que pueden tomar ahora a unas pocas dolorosas", agregó, según un texto preparado del discurso, que se conoce antes de las asambleas del Banco Mundial y el FMI la próxima semana. Las reuniones de líderes financieros en Washington se centrarán en la crisis de deuda de Europa y en el riesgo de una moratoria griega, que han llevado a una alarma cada vez mayor en los mercados financieros. Las señales contradictorias de los líderes europeos han hecho escalar las preocupaciones de que la zona euro sea incapaz de unirse detrás de una solución común para frenar la crisis.

Zoellick afirmó que los países europeos se estaban resistiendo a asumir verdades difíciles sobre sus responsabilidades comunes, Japón había postergado reformas económicas y sociales necesarias, y las diferencias políticas en Estados Unidos estaban ensombreciendo los esfuerzos por reducir los déficits presupuestarios récords. "El tiempo del desorden ha terminado", dijo Zoellick. "Si nosotros no nos adelantamos a los acontecimientos, si no nos adaptamos al cambio, si no elevamos las tácticas políticas más allá del corto plazo ni reconocemos que el poder implica responsabilidad, entonces navegaremos a la deriva en corrientes peligrosas", agregó.

Entre tanto, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, anunció que el Ejecutivo comunitario presentará en breve un proyecto para la creación de eurobonos, a los que Alemania continúa oponiéndose. (DPA-Reuters)